Gran Fondo Internacional de Siete Aguas

Agosto a las 7,30 de la tarde

15.150 metros


 Organizado por Grupo de Voluntarios de Siete Aguas

Patrocina: Ayuntamiento de Siete Aguas

SIETE AGUAS,

TU ESPACIO INTERIOR

 

Comarca: La Hoya de Buñol-Chiva

Habitantes: 1239

Zona: València Terra i Mar

 

 

Presentación:

 

Llegar a Siete Aguas es como redescubrir un nuevo Mediterráneo, ese Mediterráneo Interior, blanco, azul y verde, desconocido, y a la vez, enigmático. Siete Aguas a tan sólo 52 km. de la Ciudad de Valencia, es un pueblo cargado de historia y tradiciones. Con un rico patrimonio artístico y natural. Siete Aguas hace gala de su clima de alta montaña, cosa que hace de sus veranos uno de los más frescos del interior valenciano. Pero sin duda alguna, el gran tesoro del municipio son sus innumerables fuentes repartidas por todo el término municipal y su gran espacio natural que permite al visitante la práctica de un sinfín de deportes. Todo esto, junto a su rica gastronomía tradicional hacen de este municipio de la Hoya de Buñol-Chiva el lugar perfecto para pasar una estancia inolvidable.

 

Siete Aguas, antigua ciudad fronteriza del Reino de Valencia con el de Castilla, se nos presenta hoy como un paraíso para el turismo rural, ecológico y cultural, y como lugar elegido por muchas personas para fijar su residencia estival y de vacaciones.

Los innumerables proyectos de desarrollo turístico que desde el Ayuntamiento de Siete Aguas se están llevando a cabo  renovarán y revitalizarán, aún más si cabe, la imagen de esta localidad clásica en el turismo de segunda residencia.

 

 

Accesos:

Siete Aguas tiene como vía central de comunicación la autovía Valencia-Madrid (A-3). También ofrece líneas regulares de autobús desde la estación de Autobuses de Valencia y desde la ciudad de Requena. La línea C-3 de ferrocarril Valencia-Utiel-Cuenca-Madrid también posee una parada en Siete Aguas.

 

 

Ayuntamiento de Siete Aguas                                        Teléfono: 96 234 00 03

Arrabal, 2                                                                    Fax: 96 234 03 00

46392 SIETE AGUAS                                                     E-Mail: sieteaguas_alc@gva.es

Valencia                                                                      Web: www.sieteaguas.org

 

 

Oficina Municipal de Promoción Turística             Teléfono: 96 234 00 03

Arrabal, 2-piso 3                                                          Concertar Visitas Guiadas:

620 01 37 70

46392 SIETE AGUAS                                                      E-Mail: info@sieteaguas.org

Valencia

 

 

Historia:

 

 

PREHISTORIA-ÉPOCA ANTIGUA

Los primeros indicios de poblamiento del término de 7 aguas se remontan al paleolítico superior (35.000-10.000 a.C) en la Cueva de Covalta (cova alta), continuando en el mesolítico (10.000-5.000 a.C) el neolítico (5.000-3000 a.C) el eneolítico (3000-1800 a.C. Covacha Botía), la Edad del Bronce (1800-500 a.C. El Castellar. Covacha García. Puntal de Cantacucos), la época ibérica (S.VI a.C-I d.C. Corral del Pimiento. Inscripción íbera del Abrigo del Burgal) y romana (El Belenguerón, Raidón, Caseruchos de Moros). Se han encontrado en el término abundantes restos humanos, monedas, cerámica, utensilios y poblados de dichas épocas.

MEDIEVO
            
Tras la caída de los visigodos, fueron los musulmanes los que se aposentaron en Siete Aguas. Doña Jimena y su escolta pasaron aquí una noche del año 1102, mientras se retiraban hacia Castilla con los restos mortales del Cid. El año 1260 el rey Jaime I expulsó a los moros y concedió Carta Puebla a 30 repobladores cristianos y sus respectivas familias. Por su situación estratégica (frontera del Reino de Valencia) otorgó a sus habitantes cuantiosos privilegios para que le fuesen fieles, máxime cuando hacia poniente estaba Requena (Castilla) y por levante la Hoya, con Buñol, Yátova, Macastre y Alborache, lugares casi exclusivamente poblados por sarracenos hasta el año 1609. Asimismo, situó aquí la aduana.

Padeció las consecuencias de las guerras medievales entre la Corona de Aragón y Castilla, siendo asediada y saqueada en varias ocasiones (como en 1356). También durante el s.XIII y XIV se fundó un hospital de peregrinos (clausurado el 1830). Perteneció también a la Casa de los Condes de Urgell hasta el año 1413. En 1425 Alfonso V el magnánimo la vendió a Berenguer Mercader, primer barón de Buñol y su comarca. De esta época data la inscripción gótica que se conserva en la iglesia y la cruz de la glorieta.

 

S.XVI Y XVII

Los enfrentamientos entre esta importante familia y los 7 agüenses no cesaron, porque estos aristócratas se negaban a respetar las franquicias y libertades de los moradores de Siete Aguas, produciéndose por este motivo innumerables pleitos, conflictos y revueltas, como la de 1626.

 

 

S.XVIII
           
Sufrió también la Guerra de Sucesión (1705-1715), siendo expoliada tanto por los carlinos (1706) como por los borbónicos (1707). No obstante, al acabar la contienda fue recompensada por su lealtad a la causa borbónica, reconociéndole FElipe V sus fueros propios. Nutridas partidas de Migueletes actuaron por sus sierras. El año 1769 los vecinos arrasaron la Venta de las Casillas porque hacía competencia al mesón municipal. Desde entonces pasó a llamarse Venta Quemada. Entre 1779 y 1780 se construyó el puente de piedra que hay a la entrada de la población, que antes era de madera. Y entre 1780 y 1794 se erigió la nueva iglesia sobre el solar que antes ocupaba el arco del candilejo, la torre de defensa y la casa de Felipe Zahonero. La vieja Iglesia, antes mezquita, situada al lado de la actual y pegada al palacete de los Menaguerra se convirtió en cárcel. También por estas fechas se amojonó su término, tras décadas de pleitos con Requena y Buñol. Fue esta centuria la más próspera del municipio, que sextuplicó su población en 80 años (1714-1794), debido sobretodo a la mejora de las condiciones de vida que propició la implantación de la vid.

 

S.XIX
            
Sin embargo, durante este siglo asistimos a la decadencia de Siete Aguas. Con la Guerra de Independencia (1808-1813) y las guerras carlistas, que dejaron arruinada económicamente a la villa. Aquí se dio la batalla de las cabrillas el 24 de junio de 1808, en la que perdieron la vida 600 españoles y 1000 franceses. También los líderes carlistas Cabrera y Forcadell cometieron atrocidades en este municipio, eminentemente liberal. En 1836, tras un litigio de décadas, Siete Aguas y los otros pueblos de la comarca dejaron de pertenecer a los descendientes de los Mercader, confiscándolos el estado. Los años 1834, 1855, 1865 y 1885 padeció el azote del Cólera, falleciendo muchos de sus vecinos. En 1887 se terminó definitivamente el enlace ferroviario entre Valencia y Utiel por el difícil e intrincado tramo de Las Cabrillas. De esta época data también el inicio del turismo en Siete Aguas, con la edificación del Balneario sobre las cuadras del antiguo mesón.

 

S.XX
          
A principios de siglo el pueblo se hallaba dividido en dos facciones irreconciliables que iban de paliza en paliza y de tiroteo en tiroteo, cada cual con su respectiva banda de música. Eran los blancos (derechas, minoría) y los negros (izquierda, mayoría). Las elecciones de 1931 y 1936 otorgaron una holgada ventaja a la República. Después vino la Guerra Civil y el Franquismo. Actuó por sus montes la guerrilla de los maquis. Sufrió en este siglo Siete Aguas una gran despoblación, pasando de 1863 habitantes el año 1900 a 993 el año 1991, habiéndose ahora recuperado un poco (1239 habitantes en el censo del 2004). El turismo de masas comenzó a desarrollarse en Siete Aguas a partir de 1960-1970, cambiando su economía basada en el cultivo de trigo, la vid y la ganadería.

 

Monumentos:

 

Dentro de su  patrimonio artístico destaca su Iglesia Parroquial dedicada a San Juan Bautista del siglo XVIII, de estilo neoclásico, y con una imponente portada de piedra. Esta iglesia alberga en su interior una importante colección de imágenes religiosas del escultor e hijo ilustre de Siete Aguas, Vicente Rodilla. También es de destacar el Puente Real y Concejil del S. XVIII, primer puente del Reino de Valencia que se cruzaba desde Madrid. La Cruz Pairal o Peirón del Siglo XV, de estilo gótico flamígero, y que era el mojón deslindante entre el Reino de Valencia y el de Castilla; los pasajes (puertas secundarias al recinto de la Villa) de la Parra o Pedresa, Molinillo y Jordana; el conjunto de casas modernistas y novecentistas de la Avenida de la Fuente, Arrabal y Plaza de la Constitución; el Palacio Medieval de los Menaguerra, donde se dice que pernoctaron los restos mortales del Cid Campeador y todo su séquito; la Fuente de los Siete Caños, símbolo inequívoco de la riqueza hídrica de la población o la Ermita de San Blas y Santa Bárbara construída en el siglo XIII sobre un corral de ganado.

 

 

Ruta de las Fuentes:

 

Para comenzar la ruta hará falta salir del casco urbano por la partida de la Joangarría y llegar  a la altura de la partida de La Pieza, una vez allí se visitará la Fuente del Apetito y la Fuente del Retiro, subiremos por la carretera del Retiro y entraremos por el camino del Puente Real hasta encontrarnos con la Fuente del Cañico, una vez allí cruzaremos la carretera para llegar a la fuente de la Tejería, de allí saldremos por un pequeño sendero a la Calle del Rincón, donde nos encontraremos la Fuente de la Rosa, una vez allí tendremos que subir bordeando la Glorieta para tomar la Avenida de la Gota que nos llevará a las Fuentes del Garbanzo, la Gota y la Roca, y de allí accederemos al paraje natural de la Fuente del Papán, acabando la marcha con la visita a las formaciones rocosas de los Cuchillos del Papán. A su vuelta al pueblo podremos visitar la Fuente símbolo del municipio como es la Fuente de los Siete Caños.

 

Siete Aguas, Villa del Cid Campeador:

 

En la Crónica particular, está citado como último Castillo valenciano (a nueve leguas de Valencia), en el que hacen noche el séquito de doña Jimena, Alfonso VI y el cadáver del Cid.

 

Según el historiador D. Manuel Sanchis Guarner en el Volumen I, referente a la época musulmana de la “Història del País Valencià”, en la página 296 dice que:

 

“Siete Aguas, a finales del Siglo XI fue uno de los escenarios de las batallas lideradas por el Cid contra el Islam en su conquista del territorio musulmán valenciano”.

 

Siguiendo las anotaciones que Sanchis Guarner hace en la obra ya citada, en las páginas 306 y 307 se dice que:

 

“En el año 1102, tres años después de la muerte del Cid, Valencia se pierde ante los almorávides y el rey de Castilla, Alfonso VI, sintiéndose incapaz de mantenerse, aconseja a doña Jimena la evacuación de Valencia. Salieron ordenadamente todos los cristianos de la Ciudad de Valencia, llevándose el cadáver del Cid y muchas de las riquezas que éste había ganado, y al irse prendieron fuego a la mezquita, al alcázar y a muchas casas de la ciudad abandonada; por Siete Aguas y Salvacañete, pasaron a Toledo”.

 

Cuenta la leyenda cómo el cuerpo del Cid embalsamado, con su carne y el rostro yertos y hermosos, los ojos abiertos y la luenga barba muy apuesta, fue colocado a caballo con el cuerpo bien entablerado. Una vez saqueadas las tiendas a los moros, enderezan todos con el cuerpo del Cid hacia Castilla, y llegan aquel mismo día a Siete Aguas, a nueve leguas de Valencia. De este modo lo recoge la Crónica:

 

“Pues que todos fueron llegados en uno, enderesçaron su camino para Castyella, assi como el Cid les mandara. E albergaron aquella noche en una aldea que dezian Siete-aguas que es a nueve leguas de Valencia, contra Castyella”.

 

Este dato lo recoge R. Chabás, en su Episcopologio Valentino, página 309 refiriéndose a Siete Aguas, dice “En 1102, doña Ximena, con los restos del Cid y acompañamiento, se albergó en este pueblo”.

 

“Ya en los tiempos de Ruy Diaz de Vivar y durante su soberana dominación en Valencia, fue visitado nuestro pueblo por el Rey Alfonso de Castilla, que había venido de Toledo con lucido cortejo para entrevistarse con el Cid, con quien previamente estaba citado. Aquí vino el Cid Campeador acompañado del Obispo D. Jerónimo y demás nobles que le ayudaban a gobernar Valencia, con un rica escolta de mil caballeros, a celebrar su entrevista con el monarca castellano”. Fragmento citado de la Crónica del Cid (por R. Chabas, Valencia, 1909, dentro del Episcopologio Valentino pág. 309).

 

Este comentario lo recoge José María Corbín-Carbó en Siete Aguas y sus Cosas, pág. 43, Real Academia de Cultura Valenciana, 2003.

 

Respecto de la que hoy es la Villa de Siete Aguas, y en cuanto a su origen como poblado, las primeras evidencias documentales sobre su existencia las obtenemos en la época de la dominación musulmana, donde ya era conocida durante el breve período de dominio cristiano del Cid sobre tierras valencianas a finales del s. XI. Su origen como poblado musulmán podría encuadrarse dentro del período de dominación árabe anterior a dicho momento, conociéndose el nombre que los musulmanes daban a esta población y recogido por José María Corbín-Carbó y más tarde por Vicente Albuixech, como Sébâamantz.

 

También  a nivel toponímico encontramos en Siete Aguas, vestigios de partidas bautizadas en época musulmana como “La Atalayuela” (lugar de vigilancia), donde quedan restos de una alquería de la época. La “Almoradilla”, lugar donde en el siglo XI existió un morabito o ermitaño o la alquería de “Mazalví” donde también se han encontrado restos de época musulmana.

 

En cuanto al patrimonio e historia referente al siglo XI en Siete Aguas, encontramos como Monumento clave, el Palacio de los Menaguerra o Portaguerra, conocido popularmente como la Casa del Cid, en el que según la tradición hicieron noche los restos del Cid y de su comitiva fúnebre

 

Se sabe sobradamente, que fue durante los siglos X y XI cuando se construyeron las primeras infraestructuras de regadío en Siete Aguas, así todavía podemos disfrutar con la belleza de la Balsa de los Siete Caños, de la cual se abastecía un pequeño molino anexo a ésta (y hoy desaparecido) o de las acequias de la Jordana y del Molinillo, donde todavía encontramos restos de aquélla época.

 

También podemos hacer referencia al recinto histórico de la Villa, con sus calles Mayor y de la Iglesia (donde consta que estuvo la Mezquita musulmana, que en el siglo XVIII, y debido a su mal estado, fue derruida para construir la actual Iglesia).

 

Podemos citar también el Arrabal Morisco del Lejío y la Placeta del mismo nombre, anexa a la, inexistente ya, puerta de la Hoya por donde seguía el Camino Real hacia Valencia.

 

Cabe destacar también que el Ayuntamiento de Siete Aguas ofrece un servicio de Rutas guiadas histórico-artísticas por el Casco Histórico de Siete Aguas y que se pueden concertar en el Ayuntamiento.

 

 

Museos:

 

Colección Museográfica permanente de Siete Aguas y Museo Arqueológico Municipal.

 

Museo Parroquial San Juan Bautista de Siete Aguas.

 

Artesanía:

 

Debido al especial microclima que caracteriza Siete Aguas, la Bodega Artesanal de Jesús Requena ofrece al cliente el único vino Albariño elaborado fuera de Galicia. Así el vino Albariño de Siete Aguas es uno de los productos más apreciados por los paladares que buscan los productos artesanales de Siete Aguas. Junto a esta rareza enológica, encontramos sus vinos elaborados tradicionalmente por los muchos agricultores de la zona, sus caldos pertenecientes a la Denominación de Origen Utiel-Requena, hacen de estos una de las zonas viticultoras más apreciadas de España. Para conseguir una botella de los vinos elaborados tradicionalmente en Siete Aguas, solo habrá que preguntar a gente del municipio sobre aquéllos que lo elaboren.

Además de sus vinos, uno de los productos típicos sieteagüenses son sus embutidos artesanales, de los que destacarían los salchichones especiados, el sangrigordo y las morcillas de cebolla.

Para los que gusten de la repostería Siete Aguas ofrece al visitante toda una gama de productos artesanales de raíz medieval como son los Rollos de San Blas, las empanadillas o las tortas de nueces y pasas.

 

 

Deportes:

 

Naturaleza y deporte se unen en Siete Aguas como si fuesen uno: montañismo, equitación, mountain bike, parapente (en Peñarrubia o el Leonar), senderismo, espeleología y deportes náuticos en el Pantano de Buseo (al límite con Chera), son varias de las posibilidades con la que se encontrará el visitante. Todos estos deportes en los que el visitante puede sentirse partícipe, se complementan con la alta competición hecha espectáculo del Gran Fondo Internacional de Siete Aguas, la prueba atlética popular y de élite más importante del calendario estival español que se celebra el tercer sábado de agosto. El Ayuntamiento de Siete Aguas ha puesto en marcha la Red de Senderos Locales que se tejen a lo largo del inmenso espacio natural del municipio, y que se ofrecen a los amantes de la fotografía de temática medioambiental y a los senderistas como una de las grandes sorpresas paisajísticas y naturales por descubrir.

 

Excursiones y Parajes:

 

Los 109 kilómetros cuadrados del término municipal de Siete Aguas son un buen espacio para emprender innumerables rutas y paseos. Entre sus parajes y variedad de paisajes podremos ir de los 750 m. de altitud del núcleo urbano hasta los 1.118 m. del Pico de la Nevera, en el corazón de la Sierra de Malacara,  o a los 1.250 m. del vecino Pico del Tejo. También podremos pasear por sus más de 100 fuentes. Para visitar los manantiales más cercanos al municipio existe la “Ruta de las Fuentes” donde pasearemos por la Fuente del Retiro, de la Tejería, de la Gota o del Papán, entre muchas otras. A escasos kilómetros del casco urbano podemos visitar la grandeza del paraje de la Vallesa. O la vegetación salvaje de la Umbría del Fresnal-Villingordo, que conserva una extensa fauna amenazada como el tejón, el gato montés, el zorro, el águila perdicera, la ardilla, el erizo, o la cabra montés, entre muchas otras especies cinegéticas. Entre las posibilidades de excursiones se propone las rutas de la Farnera a Monedi o la del Leonar a las Arravacas y desde allí a la Vallesa. Otra ruta muy atractiva podría ser por Raydón y Mazalví hasta la Atalayuela. Visita obligada para el amante de la naturaleza, puede ser la excursión a la aldea del Reatillo, a unos 15 km. al NO del término (el camino más oportuno es el va desde el municipio de Chera).

 

Fiestas:

 

Siete Aguas posee un inmenso calendario festivo debido a sus innumerables tradiciones que aún perduran. Las hogueras de San Antón se celebran el segundo sábado de enero, de esta festividad destacan las innumerables “fogueras” que se encienden por todas las calles de la población y la bendición de los animales que se celebra al día siguiente. Entre las fiestas más características del municipio encontramos la Festividad de San Blas, el día 3 de febrero, en la que el acto principal es la romería que lleva al Santo desde la Iglesia hasta la Ermita que lleva su nombre. Después todas las pandillas y “peñas” del municipio organizan comidas y cenas para celebrarlo. De la Semana Santa sieteagüense destaca la Procesión del Santo Entierro y el Santo Encuentre de la Mañana de Pascua, este da paso a la Fiesta de la Música organizada por la Sociedad Musical “La Paz” (la institución cultural más importante del municipio) que organiza conciertos, representaciones teatrales y un sinfín de actividades musicales y escénicas.

San Juan Bautista es el patrono de Siete Aguas. En su honor la Corporación Municipal organiza, para la fecha tal festividad -24 de junio- y días siguientes, actos religiosos, populares, culturales y festivos. En la noche de San Juan (del 23 al 24 de junio) se ha recuperado la tradición de lavarse la cara en la Fuente de los Siete Caños como conjuro para evitar enfermedades y tener suerte durante todo el año, así también se organiza una hoguera para quemar todos los malos deseos, y a los asistentes se les reparte una ramita con siete hojas de laurel, tradición esta heredada de los romanos. Esta festividad no es sino un paso previo a las jornadas taurinas de “Bous al carrer” que se organizan durante el último fin de semana de junio y el primero de julio.

Durante julio se celebran las fiestas en honor al Sagrado Corazón de Jesús y el Festival de Bandas de Música. Del 1 al 6 de agosto, se celebran las Fiestas en honor al Santísimo Cristo de los Afligidos, sin duda alguna, las fiestas grandes de Siete Aguas, y al acabar éstas la Semana Cultural de Siete Aguas organizada por la asociación Olea y el Ayuntamiento de Siete Aguas.

 

Gastronomía:

 

Debido a su posición geográfica fronteriza entre Valencia y Castilla, Siete Aguas conserva una tradición gastronómica inigualable que bebe tanto de la gastronomía valenciana como de la manchega. En todos los restaurantes de la población podemos degustar los platos típicos como son la Olla, el Puchero, el Gazpacho manchego o los platos de tradición histórica como pueden ser el Ajoarriero, el Morteruelo, el Rin Ran o  las Sartenes de Pastor. Destaca también una bebida tradicional, variante de la sangría, denominada Cuerva. No nos podemos olvidar de los tradicionales embutidos de la orza.

 

 

Alojamientos y Restauración:

 

Casa Rosa, alojamiento turístico y restaurante

Calle Victorino Sánchez, 7 – Tel. 96 234 02 15

 

Restaurante Ferrer-Tasca los Siete Caños

Avda. de la Fuente, 20 – Tel. 96 234 01 75

 

Restaurante Gambrinus

Avda. El Cerro, 15 – Tel. 96 234 02 51

 

Mesón de Paco

Calle Vicente Mascarós, 18 – Tel. 96 234 00 70

 

Restaurante El Cerro

Urbanización El Cerro s/n

 

Restaurante Las Delicias

Avda. Fuente de la Gota, 2 – Tel. 96 234 01 05

 

Hostal Los Álamos

Antigua Carretera Valencia-Madrid Urbanización Venta Quemada

Tel. 96 234 04 65